Un Pueblo de película.
- 25 jun 2023
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Actualizado: 3 dic 2025

Me encuentro en Trebujena en Cádiz, un hermoso pueblo al que visite de paso por Cádiz. Llamo mi atención por su ubicación alta cerca de verdes campos a un lado del Río Guadalquivir . Buscando información del lugar, me lleve una sorpresa al enterarme de que Trebujena ha sido el lugar favorito para grabar importantes películas del cine como lo fue la afamada película “El Imperio del Sol”, impresionante no?
Te cuento lo que se sabe sobre la grabación de El Imperio del Sol en Trebujena (provincia de Cádiz), una historia bastante curiosa e importante para ese pueblo andaluz:
🎬 ¿Por qué Trebujena?
Trebujena pertenece a la comarca del Bajo Guadalquivir y sus marismas ofrecen unos paisajes únicos: marismas, llanuras, puestas de sol espectaculares, laberintos de tierras, agua y canales — un entorno que sedujo al director Steven Spielberg como escenario ideal para reproducir el campo de prisioneros y escenarios bélicos que aparecen en la película.
El municipio ofrecía además terreno amplio, poco urbanizado, lo que facilitaba construir decorados «a gran escala» sin interferencias modernas.
Fue en 1987 cuando el equipo de la película se instaló en Trebujena.
Durante unas ocho semanas el pueblo se transformó con grúas, camiones, técnicos, obreros, carpinteros, electricistas, extras, decorados completos: estaciones de tren, aeropuerto, hospitales, incluso un campo de concentración ficticio. Todo ello en una finca cercana al río, en las marismas — en lo que se conoce como la finca “Alventus”.
Se usaron decenas — incluso cientos — de trabajadores locales, figurantes del pueblo, técnicos españoles, obreros. Trabajar en ese rodaje supuso un importante revulsivo económico para Trebujena, que en aquella época tenía altos niveles de desempleo.
👥 Impacto social y cultural en el pueblo
Muchos habitantes de Trebujena participaron como extras; para algunos fue su primer contacto con el mundo del cine, algo muy distinto de su día a día agrícola.
El rodaje marcó un antes y un después: el pueblo, que no era conocido más allá de su entorno, de pronto se convirtió en escenario de una superproducción internacional. El cambio fue tal que aún hoy — décadas después — Trebujena lo recuerda con orgullo.
Además, dejó huellas simbólicas. Por ejemplo, uno de los técnicos del rodaje, John Baker, se enamoró durante la filmación de una mujer del pueblo y decidió quedarse a vivir allí, integrándose como un vecino más tras el rodaje. Esa historia — mezcla de cine y vida real — es parte de la leyenda local.
🎞️ Lo que representó la película: historias, memorias, legado
La marisma de Trebujena fue transformada por un tiempo en un escenario que evocaba un campo de prisioneros japonés, parte de la ambientación bélica y dramática de la película basada en la novela del británico J. G. Ballard.
Para muchos locales fue una experiencia única — un choque cultural entre un pueblo andaluz de labranza y un equipo cinematográfico estadounidense a gran escala — algo casi surrealista, pero real. Esa experiencia tan singular sigue viva en el recuerdo colectivo del municipio.
Este episodio se ha convertido también en una carta de presentación turística: hoy Trebujena es destacada como “pueblo de cine”, un reclamo para quienes aman la historia del cine, los paisajes naturales, marismas, atardeceres… un atractivo que une naturaleza + cine + patrimonio.
📺 Recuerdo del rodaje hoy: documental y memoria colectiva
Recientemente se elaboró un documental — Steven quiere conocerte — que narra aquella experiencia de 1987: el rodaje en Trebujena, cómo fue recibir a Spielberg, el impacto en los vecinos, las anécdotas, los cambios... Fue proyectado en festivales, como una forma de revivir ese momento histórico para el pueblo.
Para algunos de los que participaron — o vieron llegar todo ese despliegue — sigue siendo motivo de orgullo, de nostalgia, de historias para contar a nuevas generaciones. Ese trozo de historia forma parte de la identidad colectiva de Trebujena.






















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